Estamos
agradecidos con Dios por su inmensa bondad para con nuestras
vidas y por lo que El nos ha mostrado a través de estos
años, de profundos desafíos en nuestro ministerio.
El día que los hermanos encargados del proyecto MIRANDO
me llamaron para renunciar, un año después,
de haber iniciado, yo les pedí que no lo hicieran y
al final de aquella reunión nos tomamos todos de nuestras
manos y oramos a Dios; recuerdo que áquel día
en mi oración yo le dije al Señor: Señor,
si este proyecto es mío o nuestro, y no es tuyo, te
pedimos que nos perdones por desear hacer algo que no es tu
voluntad, si es asi, te rogamos que nos des una señal.
Queremos ver tu gloria, si este muerto no es nuestro, nosotros
enterraremos el proyecto muerto, pero si este proyectomuerto
es tuyo, nosotros pedimos que lo RESUCITES. |